Los valores son la brújula de nuestra existencia

Hoy en día escuchamos hablar de los cambios sociales y los valores, de las cosas que son buenas y malas. Si queremos saber a dónde vamos y desde dónde venimos es importante hacer un fuerte examen de consciencia ya que los valores son la brújula de nuestra existencia.

Una vida llena de crecimiento y dignidad es una vida llena de valores

En determinadas ocasiones nos encontramos con personas que dicen que valiosa que es esa gente, cierto es que no hablan de dinero. Valoramos y damos valía a las personas a partir de la forma en que practicándonos sus valores sociales en sus convivencias y relaciones.

La forma en que nos relacionamos y buscamos ser mejores es la forma en que nuestros valores son practicados. Por ejemplo, una persona puede tratar de ser cada vez más congruente con su valor de honestidad y hacer observaciones propias de cada vez que miente. ¿Cuántas veces mentimos al día?, en ocasiones no somos siquiera conscientes de ello, desde la pregunta ¿cómo estás hoy?

Para que nuestra superación personal sea auténtica debe estar cimentada en en valores integrales, sólidos, profundos y duraderos.

En ocasiones nos hemos de encontrar que nos lanzamos en la practica de un nuevo valor, la alegría. Es poco el tiempo que nos dura antes de regresar a nuestros viejos hábitos. Por ello los verdaderos valores son duraderos y se requiere un esfuerzo y disciplina el poder vivirlos con profundidad.

Una vida llena de valores es una vida de auto respeto y dignidad. La riqueza, por contradictorio que parezca, no depende de la cantidad de dinero, sino de la cantidad de valores que condecoran nuestra existencia.

Una mujer llamada María se dedicó a la prostitución durante mucho tiempo, ella decidió por coraje y desprecio a los hombres, llevar una vida disoluta. De niña fue abandonada y maltratada, su mamá desde muy joven compartía con ella sustancias que alteraban su consciencia.

Sin duda María ganaba mucho dinero y podía comprar todo cuanto necesitara, aún así tenía un vacío que la hacía querer perder su vida en todo momento. Un día en la puerta de lo que ella consideraba su negocio apareció un hombre, seguido por una multitud al que todos llamaban maestro.

María se acercó para mirar más de cerca y fue irresistible el amor que sintió por Él en ese instante. María le dijo Si vienes a mí yo puedo calentar tu cuerpo, a lo que Él respondió, si me sigues yo encenderé tu corazón y nunca más tendrás frío. En ese momento María no entendió de lo que ese extraño hombre estaba hablando, aún con ello lo siguió.

María comenzó a entender el amor, a su persona. Logró perdonar a sus padres y a todas las personas que la habían maltratado, ya no tenía necesidad de demostrar nada. Comenzó a sentir verdadero amor. Poco a poco ella logro conectar y librarse de la culpa de la vida pasada, logró también reescribir su historía, entender porque hizo lo que hizo y abandonar la culpa y el tormento.

Un día entro en una casa, con su mejor perfume se arrojó a los pies del Maestro y comenzó a lavarlo. El Maestro cariñosamente la acepto de vuelta en el mundo del amor, la fe, la esperanza, la caridad y el perdón. Así los valores llenaron de dignidad nuevamente la vida de María, quién aprendió que la riqueza mana del corazón.

Los valores por lo tanto son:

  • El alimento del espíritu
  • Los cimientos de nuestra personalidad
  • Las raíces de nuestra existencia
  • Son referentes o guías que orientan nuestras acciones

Los valores como guías vitales

Los valores en la vida humana tienen funciones elementales para evitar que seamos bestializados, como afirma Aristóteles[1]. Las virtudes (valores) nos ayudan a encontrar nuestra mejor versión. ¿En quién me quiero convertir como individuo?, ¿a dónde debería ir la sociedad?, estas son preguntas correspondientes a la ética y a la moral que sustentan sin duda los valores.

Identifiquemos la funciones de los valores como:

  • Regular nuestra conducta para una convivencia cordial entre los individuos de una sociedad
  • Ayudan a que seamos mejores personas alcanzando los estándares de calidad humana impuestos por la costumbre y el bienestar emocional
  • Procuran que tomemos decisiones responsables en el ejercicio de nuestra libertad
  • Nos ayudan también a describir el sentido de la vida y dar significado a nuestra existencia

Los valores en sí mismos también puedes ser clasificados de acuerdo al orden y estado de consciencia de los practicantes. Comenzaremos por entender los valores biológicos o básicos, como el descanso o el trabajo. Después tendremos valores personales, familiares y sociales. Finalmente tendremos los valores relacionados a la trascendencia como los religiosos y los éticos.

Identificar lo valioso es cuestión de valores

Lo que soy es una acumulación de mis virtudes, mis cualidades y todos los recursos personales así como el uso que hago de ellos. Por otro lado lo que tengo hace referencia a las cosas y objetos valiosos (subjetivamente). Lo que hago tiene que ver con mis talentos y con lo que disfruto hacer. Finalmente Lo que amo tiene que ver con las personas, y los seres vivos con los que he desarrollado vinculo emocionales.

Para poder determinar lo que es valioso es importante hacer uso del razonamiento o criterio moral. Esto se logra a través de entender la forma en que:

  • Tomamos decisiones
  • Formulamos juicios
  • Asumimos posiciones morales

Lo que nos puede llevar en ocasiones a tener dilemas morales. Para tener claridad en el actuar y al mismo tiempo la certeza de que estamos haciendo bien las cosas, recomiendo ampliamente la práctica del discernimiento.

Para afirmar que estamos haciendo el bien, recomiendo reflexionar algunas validaciones:

  1. Mis decisiones se inclinan en encontrar la verdad para poder practicar la virtud
  2. Entiendo que en el bien actuar cuido que otras personas no se vean afectadas por mis decisiones
  3. Busco el principio moral (ser buen ciudadano) y al mismo tiempo el querer ser (ser un buen padre o buena madre)
  4. Actúo con congruencia (ayudo primero en mi casa y luego en la calle)

Los problemas de la ausencia de valores

El nihilismo

El nihilismo (del latín nihil, que significa nada) es una posición que se niega a reconocer que hay valores importantes desde los cuales podemos juzgar las acciones humanas.

Desde está perspectiva no hay elemento que juzgar porque todo es una inventiva humana. No existen actos bueno o malos en absoluto y queda todo sometido a las leyes y las costumbres.

El relativismo

(Del latín: “relativus”, relativo.) Es la teoría que sostiene el carácter subjetivo, relativo y condicional del conocimiento humano. Para el relativista todo depende del punto de vista desde el cual se considere una acción. El riesgo con esta actitud es que podemos aceptar los peores abusos simplemente diciendo que nosotros no estamos en la posición de comprender lo que hacen otras personas.

El relativista afirma “nada es verdad, nada es mentira todo depende del cristal conque se mira”. Está posición afirma que es bueno maltratar mujeres en el Medio Oriente porque así lo dicta la costumbre. Si alguien violara a tu hija ¿todo sería de acuerdo al cristal con que se mira?. Por ello es importante encontrar valores congruentes que nos ayuden a practicar el bien, tanto personal como social.

El determinismo

El determinismo cultural es una posición según la cual, en la medida que nacemos dentro de una cultura y aprendemos a ver el mundo con sus parámetros, estamos destinados a reproducir su visión de la vida y adoptar sus prácticas.

El problema con esta posición es que con ella renunciamos a toda autonomía y a la posibilidad de la transformación cultural. Sería decir: “las mujeres no deben votar porque son seres inferiores”, a diferencia del absolutista, las personas con buenas prácticas éticas y morales cuestionamos las creencias en turno. Saber si son válidas o no dependerá de los meta valores o lo que quiere decir lo que siempre busca hacer el bien para todos.


[1] https://www.eldiadecordoba.es/opinion/articulos/Bestia-dios_0_117288787.html

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