¿Qué son los juicios?

Para poder comprender qué son los juicios primeramente habrá que entender los actos lingüísticos. Somos ante todas las cosas seres que crean la realidad a través del lenguaje. Desde la formación de nuestros pensamientos, hasta la expresión de nuestras necesidades, somos seres que viven en comunión.

Si estuviéramos completamente solos, aún existiría una conversación fundamental: la conversación con nosotros mismos. Existen entonces tres conversaciones que vale la pena distinguir.

  1. La conversación con nosotros mismos
  2. La conversación que tengo con mi interlocutor
  3. La conversación que mi interlocutor tiene consigo mismo

Antes de realizar un acto lingüístico viene a nosotros toda nuestra historía que es desde donde moldeamos todo nuestro entorno. Sabemos que hay una maquinaría histórica y biológica que crea nuestros pensamientos y la forma en que pensamos.

Las acciones universales realizadas en el lenguaje, el prefacio a los juicios

Los seres humanos en nuestra comunicación realizamos acciones universales. Estas acciones universales son conocidas como actos lingüísticos:

  • Afirmaciones
  • Declaraciones
  • Juicios
  • Promesas
  • Peticiones
  • Ofertas

Cada una de estas acciones cumplen un rol específico en nuestros comportamientos y nuestras intenciones. Nuestras intenciones que también se pueden interpretar como insatisfacciones nos motivan a llevar a cabo nuestros anhelos. De no tener ninguna insatisfacción ni siquiera tendríamos por que movernos de un lugar a otro.

Las afirmaciones no son descripciones

Comprender el primero de los actos lingüísticos, las afirmaciones, requiere ser conscientes de que no son descripciones. Una afirmación no describe las cosas como son, describe las cosas como las observamos por lo tanto son proposiciones: algo que se propone desde un observador determinado.

Si dos o tres personas observan las cosas de la misma manera, no significa que sus afirmaciones sean la realidad de las cosas, siguen siendo sus observaciones. Las afirmaciones pueden ser verdaderas o falsas y esto si depende de un acto social, un acuerdo y sentido común.

Las declaraciones nos abren a nuevas posibilidades

Las declaraciones son otro acto lingüístico y son diferentes de las afirmaciones. Estas no hablan de hechos. Con las declaraciones creamos la realidad, ya que se habla de nuevas posibilidades. Una vez que se declara algo, el mundo es diferente y por eso se afirma que el lenguaje no es inocente.

Podemos afirmar que lo que se dice, se dice para algo. Lo que se dice tiene un sentido y también una intención. Las cosas que se dicen se dicen por algo y para algo. Las declaraciones transforman la realidad de quien lo dice y de quien escucha.

Las declaraciones a diferencia de las afirmaciones pueden ser válidas o inválidas y esto depende de las persona que las hacen. Por ello decimos que el lenguaje es generativo. Podemos crear un mundo nuevo a través de nuestras declaraciones si sabemos que contamos con la capacidad para hacerlas cumplir.

Nuestras declaraciones nos comprometen a cumplir con la realidad que se ha declarado

Dr. Farid Krayem

La declaración no es la expresión de nuestra autonomía

Decir no es una de las cosas que más cuesta trabajo de declarar a la mayoría de las personas. En esta declaración se puede ver comprometida la dignidad, cada que sentimos que debemos decir no y no lo decimos se compromete nuestra dignidad.

Cada vez que decimos no y ese no se pasa por alto, se nos ha faltado al respeto. Así a través de la declaración no definimos el respeto que nos tenemos a nosotros mismos y definimos el respeto que nos tendrán los demás. Esta declaración de forma muy clara define la forma como nos relacionamos con los demás.

En sentido opuesto la declaración si nos compromete. Cuando nosotros declaramos si ponemos en juego el valor y respeto de nuestra palabra. Por ello el discernimiento como valor moral es fundamental en el desarrollo humano integral.

Declarar no se es el primer paso en el proceso de aprendizaje

Saber que no sabemos “algo” es un paso extraordinario en nuestro crecimiento. Uno de los problemas más importantes a derrocar en el proceso de aprendizaje es la creencia de yo ya lo sé.

Encontrar los puntos inexplorados en nuestro propio conocimiento es en sí mismo un acto de crecimiento.

Saber que somos capaces de aprender en todo momento abre las posibilidades. Saber que nunca es tarde para seguir aprendiendo nos ayuda a cumplir nuestros sueños. La transformación personal desde mi metodología se fundamenta en tres elementos clave:

  • La aceptación de que Dios es el más grande, el más amoroso y el más compasivo
  • Saber que somos seres incompletos e inacabados
  • Ser conscientes de que podemos aprender todo lo que no sabemos

Los juicios. La manera como procederemos, creeremos y nos limitaremos

Los juicios son veredictos que hacemos sobre la realidad. Tienen una capacidad generativa o limitante en el lenguaje; como cuando se dice “esto es bueno para mi”. La realidad que generan radica completamente en las declaraciones que se hacen desde la historía del observador.

Otro ejemplo es cuando se dice esta reunión es aburrida, ¿en dónde habita lo aburrido?, para desmitificar o validar este juicio habría que definir: ¿qué significa aburrido para mí?.

El juicio vive en la persona que lo formula, por ello el dicho: “lo que dice Juan de Pedro, habla más de Juan que de Pedro”. Los juicios dan paso igual a la discrepancia y no nos comprometen como las afirmaciones.

Los juicios vienen desde nuestras creencias e introyectos, pero no son ni la una ni la otra. Son el veredicto de nuestras evaluaciones sobre la realidad y no hay que olvidar, son discrepantes, podemos cambiarlos, sobre todo cuando nos limitan.

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