El autoengaño, los puntos ciegos en el ser

El autoengaño, ¿qué es?. La mayoría de las personas ponderan la verdad como algo valioso. En los entrenamientos que he tenido la oportunidad de realizar a lo largo de estos 7 años como coach uno de los valores que más declaran las personas tener es la honestidad.

La honestidad es un valor que esta muy de la mano de comportarse a través de la verdad. Tener una búsqueda de la congruencia y su anti valor sería la deshonestidad. Carente de congruencia o sentido común para afrontar la vida en su más alta claridad.

El individuo no siempre es consciente de la forma en como utiliza su propia psicología para alejarse de la realidad incomoda. El ser congruente implica una toma de consciencia de todo aquello que se hace, se piensa y se dice. En una investigación realizada por el Dr. Ricardo Castañón [1] se demuestra que la mayoría de las personas no niega recurrir a la mentira piadosa.

¿Mentira piadosa?, se dice de aquella que te salva de una situación incomoda y no genera ningún daño. “Te llame pero no entró la llamada”, “me he sentido mal y no me fue posible llegar”. Otros confirman el uso de “simulaciones verbales” con las que decoran la verdad, esto es mejor conocido como “desinformación”.

Decorar la verdad o ajustarla de acuerdo a las intenciones de un mensaje es desinformar. Hoy en día vivimos rodeados de la desinformación provocada por las redes sociales. Todo el mundo acomoda la verdad para hacernos creer algo. Es también aquella mentira que se vende como verdad: “invadiremos Irak porque tienen armas de destrucción”[2].

La desinformación y la afectación en la vida individual

Las personas nos acostumbramos a todo. Hasta a la falsa información, la mente se vuelve perezosa para encontrar la verdad. En ocasiones ya ni siquiera es tan claro que cosa es eso; “la verdad”. ¿Qué de cierto hay detrás del último video que viste en redes?, ¿Quién lo dice?, ¿Cómo se validó esa información?. Estas preguntas deberían ser claves, pero simplemente no son interesantes.

El pensamiento crítico es una situación pasada de moda, que para mi gusto, se debe enseñar a los niños en las primarias. Hoy más que en ningún otro momento tenemos acceso a información que no requiere esfuerzo de consumir. Hay miles de videos en internet en donde la gran mayoría tienen fuentes de información apócrifas.

Atención selectiva, la comodidad de la mente

Hoy en día por ejemplo es normal que algunas personas comiencen a preocuparse por el medio ambiente. Sin embargo, existen personas que esto les provocará más ansiedad de la deseada, por ello prefieren de manera voluntaria ignorar este contenido.

Así este sistema racional de defensa de solo escuchar lo que les conviene y descartar lo otro se le conoce como atención selectiva. De esta manera las personas viven en serenidad como si los problemas no existieran o les fueran ajenos. El problema es que con el uso prolongado de estos mecanismos de defensa se disminuye o debilita la consciencia.

Los puntos ciegos, el inconsciente de la conducta

Al principio son decisiones conscientes que facilitan la interacción con el entorno. Pero con la llegada del hábito y la costumbre estos mecanismos comienzan a convertirse en puntos ciegos. Los puntos ciegos son en consecuencia actos inconscientes, alteradores de la personalidad.

A través de estos puntos ciegos entonces nace el autoengaño. Una persona que abusaba de las drogas hoy salva a jóvenes con centros de ayuda. En su mente ahora solo queda esto y juzga severamente a los que inducen a los demás a las drogas desde su nuevo aire de santidad.

Estos puntos ciegos y autoengaños están relacionados a la debilidad de la personalidad. Mientras más una persona coexiste en ellos más fuertes se vuelven. Por consecuencia lógica más difícil se vuelve de cambiar. La más grave de estás consecuencias es pensar que se puede hacer el mal por el bien. El mismo Dr. Castañón narra una historia interesante:

Un secuestrador amputa a jóvenes los dedos para que los padres paguen los rescates. Por las tardes habla con su hijo y le dice que el negocio está bien, que pronto podrá comprarle la motocicleta. En su mente delinquir para hacer el bien a su familia se convierte en un bien. El autoengaño es incuestionable.

– Ricardo Castañón

El coaching y el evangelio al servicio de la verdad

Como coach, una de las labores más hermosas es encontrar los puntos ciegos de las personas. Es verdad que la mayoría de nosotros no vivimos en casos tan extremos como los expuestos en las historías anteriores. Aún con ello tenemos autoengaños que nos impiden ser felices y alcanzar las metas.

Desarticular una creencia sirve para dejar el espacio para una nueva. El problema con la incorporación de las nuevas creencias es que la moral tiende a flexibilizarse y en ocasiones no es tan sencillo entender el nuevo camino a recorrer. ¿Dónde encontrar una solución sólida?, ¿cómo librarse del autoengaño?

El evangelio ayuda mucho para las personas que somos creyentes de Dios. Jesús ayuda para que las personas puedan encontrar un camino de compasión, “dar amor a pesar del sufrimiento”. Ese amor se debe primero sentir y después ofrecer.

El amor de Jesús una vez que se vive es imposible no compartirlo.

-Farid Krayem

Por ello es posible hacer un coaching lleno de empatía, lleno de sentimientos positivos que ayuden a liberar la culta del falso-yo que se ha creado. Comenzar a construir la imagen del hombre o mujer nuevo es una tarea que requiere reflexión y aceptación.

¿Quién quiero ser? Y ¿en función a qué?, de dónde vienen las aspiraciones más profundas del corazón. Para poder romper la dualidad es importante recordar, por sus frutos serán conocidos. ¿Qué tipo de frutos te gustaría dar si tu fueras un árbol y tus obras los frutos que das a los demás?

Espero que este texto te haya ayudado a entender un poco el autoengaño de nuestra propia mente. Nos vemos en el próximo artículo, recuerda que si quieres contratar coaching para ti o tu empresa estamos para servirte.


[1] Castañón Ricardo, La transformación Interior. 2014. Discipulado de la misericordia.

[2] ibídem.

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